La jornada de clausura del Congreso fue el resultado de un proceso de organización que inició semanas antes, con la gestión de permisos, coordinaciones interinstitucionales y la planificación detallada de cada actividad. El personal de la Dirección de Formación Continua y Profesionalización trabajó en la elaboración de oficios, autorización de espacios, asignación de recursos, calendarización de actividades y vinculación con ponentes, talleristas y áreas de apoyo. Cada paso fue cuidadosamente gestionado para asegurar que el tercer día del evento se desarrollara con claridad, estructura y una ruta de trabajo bien definida.
En los días previos, los equipos revisaron montajes, rutas de acceso, requerimientos técnicos, materiales didácticos, formatos de registro y la logística general que permitiría recibir y atender a la comunidad docente con eficiencia. Estas acciones, aunque no siempre visibles, fueron esenciales para garantizar que cada detalle estuviera listo desde el primer momento.
Durante la jornada, la participación del personal fue fundamental. Desde muy temprano se activaron los equipos encargados del registro de asistentes, acreditaciones, control de acceso, acompañamiento a ponentes, soporte técnico y supervisión del desarrollo de la conferencia magistral y de los talleres simultáneos. Asimismo, se coordinaron tiempos, se resolvieron imprevistos y se mantuvo un acompañamiento cercano para asegurar que cada espacio de formación funcionara correctamente. La colaboración, disposición y actitud de servicio del personal fueron determinantes para que las actividades fluyeran con orden, calidez y profesionalismo.
Una vez concluidas las actividades presenciales, inició otra etapa igualmente importante: la sistematización del evento. El equipo continuó con el desmontaje de equipos, revisión de materiales, verificación de listas, captura de asistencia, clasificación del registro fotográfico y recopilación de la información generada en los talleres. De forma simultánea, se puso en marcha el proceso para la elaboración, validación y posterior entrega de constancias, así como la construcción de las memorias del Congreso, que permitirán dejar testimonio del trabajo realizado y de los aprendizajes compartidos durante los tres días.
El making of del Día 3 muestra que un evento de esta magnitud no se sostiene solo en los espacios públicos del programa, sino en la labor constante y comprometida de un equipo que trabaja antes, durante y después de que las puertas del auditorio se abren y cierran. Gracias al personal de la DFCyP por su entrega, profesionalismo y espíritu de colaboración, elementos esenciales para lograr un cierre digno, organizado y a la altura de la misión formativa que nos guía.












































































